El ‘padre del
fotorreportaje’, Henri Cartier Bresson, nació en
las afueras de París, Francia, el 22 de agosto de 1908. Desde
muy joven su interés estuvo en la fotografía, un arte incipiente en
ese entonces, y desde siempre tuvo la lucidez de predicar que lo
fundamental de una buena toma fotográfica es captar el instante
decisivo, justo.
Sus fotografías
son uno de los más importantes documentos que existen sobre el siglo
XX, logrando captar la cotidianeidad como nadie lo ha hecho.
Henri Cartier-Bresson
Cartier Bresson
y su 35mm en mano lograron imágenes que definen toda una época. La
fotografía había llegado a Cartier Bresson luego de que éste
hubiera finalizado sus estudios de pintura con André Lhote en
Montparnasse. En la fotografía había encontrado la manera de
captar sentimientos, realismo, vida e infinidad de cosas más en un
preciso instante.
Su vida como
fotógrafo se caracterizó por registrar el mundo humano en su
contexto. Realizó muchos viajes por el mundo entero realizando
fotografía humanista desde que cofundó en 1947 la agencia Magnum
Photos junto a Robert Capa, David Seymour y George Rodger.
Con los años se
convirtió en el asistente del cineasta Juan Renoir y tuvo la
oportunidad de aportar su trabajo también en el 7º Arte.
La filmografía
de Henri Cartier Bresson incluye 3 trabajos:
1937 –
‘Victoire de la vie’ (Victoria de la Vida) - DOCUMENTAL
Trata
sobre los hospitales de España Republicana (49 min, Blanco y Negro)
1938 - “L’Espagne Vivra” (España vivirá) -
DOCUMENTAL
Trata sobre la guerra civil española y la postguerra
(43 min, Blanco y Negro)
1945 - Le Retour (El Retorno)
Trata
sobre el retorno de los prisioneros después de la Segunda Guerra
Mundial.
En 1970 decide
retirarse definitivamente de la fotografía y dedicarse al dibujo.
Pero su obra fotográfica pertenece conservada en Montparnasse,
Francia, donde es posible visitarla y admirarla en la Fundación
Henri Cartier Bresson, que creo en el año 2000 junto a su esposa
Martine Frank, también fotógrafa.
Como fotógrafo
tuvo le realizó retratos a celebridades tales como Henri Matisse,
Edith Piaf, Pablo Picasso, Fidel Castro y Ernesto Guevara.
Además
su condición de foto reportero le valió estar presente en
diferentes eventos de importancia mundial como la Guerra Civil
Española, la 2ª Guerra Mundial, la muerte de Gandhi, la entrada
triunfal de Mao Zedong a Pekín, etcétera.
En el año 2003,
previo a su muerte, interpretó el documental biográfico de su
persona que Heinz Bütler dirigió. Esta película suiza se llamó
‘Henri Cartier-Bresson - Biographie eines Blicks’ El 2 de agosto
de 2004 en Cereste, al suroeste de Francia, “el ojo del siglo XX”,
dejó el mundo, pero su mirada a quedado registrada por suerte para
el mundo.
Comentario El instante decisivo.
En
el texto “El instante decisivo” Cartier-Bresson sintetiza sus
inicios en el mundo de la fotografía a través del estrecho lazo que
forjó entre su ojo y las distintas cámaras a lo largo de sus años.
El
reputado fotógrafo francés vincula inexorablemente su estilo
fotográfico a las virtudes y las limitaciones técnicas de esas
cámaras. Lo hace, como en su fotografía, desde la humildad y el
profundo respeto que le inspira su profesión, la de fotoperiodista,
a la que entregó su vida y le sirvió de soporte para dar rienda
suelta a su creatividad.
Conforme
avanza el texto, el lector cada vez se siente más testigo de la
entrega y el sacrificio de este apasionado fotógrafo que, sin
resultar pretencioso ni esperar nada a cambio, un día estableció
como única meta contar historias a través de imágenes.
Todo
lo sustentó desde la idea de que este subtipo de arte fotográfico
no necesita alterar el estado de cosas para acentuar las sensaciones
que por sí solas son capaces de trasmitir un mensaje: “Me
inspiraba, sobre todo, el deseo de atrapar en una sola imagen lo
esencial que surgía de una escena.” (Cartier-Bresson).
Cartier,
trató pues a la percepción como algo indispensable aunque, al fin y
al cabo, secundario. Evidentemente, la foto se consigue
gracias a una buena composición, al juego de luces, a la armonía
visual, etc. Pero lo que realmente habla en las imágenes es la
naturalidad de los actores que aparecen en éstas y, como se puede
ver en las instantáneas de Cartier-Bresson, él eso lo entendía muy
bien.
La
experiencia personal de este fotógrafo, expuesta sin pretensiones de
ningún tipo, no hace sino más que reivindicar la importancia social
del artista destinado a contar la realidad. Además, sirve de
inspiración para todo entusiasta amateur de esta destreza que, tan
solo a veces consigue ser poética, pero siempre resulta necesaria.
Fuentes:
Swingalia |
Fotonostra |
Fotografía del natural Henri Cartier-Bresson