Todavía hoy, la mayoría de personas no sabe distinguir el
desnudo pornográfico y el desnudo artístico. Cuando aparece la enésima famosa
en la portada de Playboy, el
consumidor, o más bien quien ve las fotos en Internet (porque piensa que
Internet se inventó para eso), no las suele contemplar con afán artístico, son
tratadas de forma banal. Pero el desnudo puede ser un arte tan legítimo como
cualquier otro. De hecho, desde el inicio del arte, el desnudo ha desempeñado
un papel muy importante en su evolución. Desde la Prehistoria hasta ahora, el
desnudo se ha reflejado en pinturas y esculturas y en algunas de las obras más
reconocidas por todos, como las pinturas de Rubens o el David de Miguel Ángel.
El desnudo fotográfico nace prácticamente junto a la propia
fotografía en el siglo XIX, ya que su capacidad para fotografiar un cuerpo
humano al natural era el deseo de muchos artistas anteriores. Se percibió
enseguida que la fotografía era un medio artístico como cualquier otro, que requería
algo más que pulsar un botón un esperar. El fotógrafo necesitaba tener unos
conocimientos mínimos de técnica para hacer un buen trabajo, capturaba el
instante, cosa que no podían hacer los pintores o escultores, pero eso requería
un buen manejo de sus habilidades. También es cierto que muchos fotógrafos
reconocen la influencia que tuvo sobre ellos cierto artista que retrataba
desnudos, por lo que tener un amplio abanico de influencias también es una
obligación.
Los fotógrafos nunca quieren hacer fotos banales,
pornográficas, por lo que existe el desnudo fotográfico artístico. El objetivo
de este tipo de instantánea es capturar la esencia del cuerpo humano que
fotografías, con sus virtudes y defectos. Esa fascinación por la belleza del
cuerpo humano siempre está presente en nuestra naturaleza, y el trabajo del
fotógrafo es mostrarlo tal y como es, poniendo todo su talento en ello. Sin
embargo, en el siglo XX el desnudo fotográfico fue relegado a un segundo plano
por considerarse inmoral para la puritana sociedad de la época. Suerte que
actualmente está plenamente aceptado por casi todos los sectores de la sociedad
(seguramente gracias a la cantidad de celebrities
que han posado sin ropa delante de una cámara), aunque el desnudo se está
explotando mucho en según que sectores del arte de manera totalmente gratuita.
El desnudo fotográfico es síntoma de una sociedad libre. No
tiene porque ser inmoral, pocas cosas hay más naturales que un cuerpo humano
desnudo. Tampoco podemos permitir que la sexualidad y el erotismo desaparezcan
sin más, están dentro de nosotros y no deben esconderse, todos somos humanos.
Por desgracia, hay sociedades que siguen castigando este acto con la pena de
muerte. No podemos hacer otra cosa que condenar este tipo de medidas medievales
e inquisidoras.

No hay comentarios:
Publicar un comentario