sábado, 17 de diciembre de 2011

El desnudo fotográfico


Todavía hoy, la mayoría de personas no sabe distinguir el desnudo pornográfico y el desnudo artístico. Cuando aparece la enésima famosa en la portada de Playboy, el consumidor, o más bien quien ve las fotos en Internet (porque piensa que Internet se inventó para eso), no las suele contemplar con afán artístico, son tratadas de forma banal. Pero el desnudo puede ser un arte tan legítimo como cualquier otro. De hecho, desde el inicio del arte, el desnudo ha desempeñado un papel muy importante en su evolución. Desde la Prehistoria hasta ahora, el desnudo se ha reflejado en pinturas y esculturas y en algunas de las obras más reconocidas por todos, como las pinturas de Rubens o el David de Miguel Ángel.

El desnudo fotográfico nace prácticamente junto a la propia fotografía en el siglo XIX, ya que su capacidad para fotografiar un cuerpo humano al natural era el deseo de muchos artistas anteriores. Se percibió enseguida que la fotografía era un medio artístico como cualquier otro, que requería algo más que pulsar un botón un esperar. El fotógrafo necesitaba tener unos conocimientos mínimos de técnica para hacer un buen trabajo, capturaba el instante, cosa que no podían hacer los pintores o escultores, pero eso requería un buen manejo de sus habilidades. También es cierto que muchos fotógrafos reconocen la influencia que tuvo sobre ellos cierto artista que retrataba desnudos, por lo que tener un amplio abanico de influencias también es una obligación.

Los fotógrafos nunca quieren hacer fotos banales, pornográficas, por lo que existe el desnudo fotográfico artístico. El objetivo de este tipo de instantánea es capturar la esencia del cuerpo humano que fotografías, con sus virtudes y defectos. Esa fascinación por la belleza del cuerpo humano siempre está presente en nuestra naturaleza, y el trabajo del fotógrafo es mostrarlo tal y como es, poniendo todo su talento en ello. Sin embargo, en el siglo XX el desnudo fotográfico fue relegado a un segundo plano por considerarse inmoral para la puritana sociedad de la época. Suerte que actualmente está plenamente aceptado por casi todos los sectores de la sociedad (seguramente gracias a la cantidad de celebrities que han posado sin ropa delante de una cámara), aunque el desnudo se está explotando mucho en según que sectores del arte de manera totalmente gratuita.

El desnudo fotográfico es síntoma de una sociedad libre. No tiene porque ser inmoral, pocas cosas hay más naturales que un cuerpo humano desnudo. Tampoco podemos permitir que la sexualidad y el erotismo desaparezcan sin más, están dentro de nosotros y no deben esconderse, todos somos humanos. Por desgracia, hay sociedades que siguen castigando este acto con la pena de muerte. No podemos hacer otra cosa que condenar este tipo de medidas medievales e inquisidoras.

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