“Mi idea de una buena
fotografía es que esté enfocada y que muestre a alguien famoso haciendo algo
infame, por eso mi fotógrafo favorito es Ron Galella”. Estas son las
declaraciones de uno de los artistas más personales y admirados del siglo XX,
Andy Warhol. Este estadounidense es el referente principal del arte pop, y si
lo pensamos, podríamos llegar a la conclusión de que Ron Galella también hacía
arte pop con la fotografía. Retratar a las celebridades de la época se acaba
convirtiendo en un ejercicio de cultura pop, que entonces no era una acepción
conocida, pero si este pionero ejerciera ahora (todavía vive aunque está
retirado), se hablaría de él como fotógrafo pop sin ninguna duda.
Galella fue el pionero en un estilo fotográfico que
actualmente está totalmente prostituido, en el que ya no se buscan las buenas
fotografías, sino el morbo fácil y la polémica, el de los paparazzi. Trabajó en
multitud de revistas y periódicos, en los que realizó una cantidad de fotografías
innumerables. Algunos de estos medios fueron Time, Life, Rolling Stone, The New York Times o Vogue. Galella perseguía sin cesar a los
famosos, era su pasión. Les fotografiaba a escondidas, o preparando una
estrategia con todo su empeño, y alguna vez se llevó algún que otro regalo,
como cuando Marlon Brando le golpeó mientras el fotógrafo trataba de captarlo
con su cámara, rompiéndole la mandíbula y quitándole unos cuantos dientes.
Galella aprendió la lección y la próxima vez que fue a por Brando, lo hizo con
un casco reglamentario. Pero a pesar de lazo que le unía con Brando, su
obsesión era Jackie Kennedy, mujer del Presidente estadounidense John Kennedy.
Tuvo muchas disputas legales con ella por el constante uso de su imagen, que
nos regaló algunas de las diapositivas más elegantes y bellas de la que fuera
Primera Dama, como la que captó mientras andaba por la calle, mirando a cámara
con una leve sonrisa mientras el viento hace balancear su pelo.
Galella ha recibido una cantidad inmensa de homenajes y
exhibiciones de su obra, ha publicado varios libros con sus fotografías, y los
museos más prestigiosos del mundo, como el Tate Modern o el Moma, se pelean por
albergar sus fotos en sus galerías. Este mismo año estuvo en PhotoEspaña, donde
hicieron una retrospectiva de su obra. Galella es el pionero de un género
fotográfico que podría haber sido y no fue, un género que ya no está interesado
en el arte, sino en vender lo máximo posible a cualquier precio. De hecho,
reconoce que no le gustaría ejercer hoy el oficio que lo encumbró porque no se
hace de manera honesta y los famosos de ahora no son como los de antes, aunque
le gustaría fotografiar a unos pocos.
Fuente: El Mundo

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